Cuando juntas dos pasiones tan grandes como son viajar y la música, lo demás no importa. Qué más da que nos la hayan metido doblada en Patología y en Evaluación respectivamente a Francis y a mí, el viaje mereció la pena. Qué más da que el saldo actual de nuestras cuentas corrientes sea de -50 euros y estén detrás de nosotros una mafia de polacas, el viaje mereció la pena. Qué más da que tuviéramos que dormir intermitentemente entre aeropuertos, estaciones de buses de muy dudosa moral a altas horas con personajes de lo más variopinto, el viaje MERECIO LA PENA. Y es que si el miércoles anterior al concierto fue probablemente el mejor del año, el jueves hizo meritos para ser el mejor de mi vida (y eso que quien me conozca sabe que he tenido bastantes aventuras surrealistas, pero eso son otras historias…)
Barcelona es la mejor ciudad en la que he estado en España, por su gente, porque pese a la fama de los catalanes aquí en Andalucía no tuvimos ningún problema destacable, y lo mejor de todo es que hay gente de todos lados, desde nuestro querido dueño de la pensión Elmer, hasta Aisa (alias el Dioni xDD) y Justyne; por sus lugares, porque aunque he conocido en España como la avenida reyes católicos de Granada o la gran Via de Madrid, nada supera lo que se respira en la Via Laietana por el día ni las Ramblas por la noche; por su música, gente de lo más extravagante tocando por las calles y en el parque Güel y ese hard rock caffe…un múseo de reliquias de todo tipo de artistas.
(Un segundo, voy a limpiarme que he dejado el teclado lleno de babas…)
...
Sigo xD
En fin, que a quien le fascine el royo alternativo de Granada, que no se lo piense, que Barcelona está a una hora de avión de Sevilla y es una pasada, lo digo de verdad, no porque Ryanair me haya pagado comisión por hacerles promoción ni nada.
¿Y qué decir del concierto? Ver Coldplay en directo ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. El señor Chris Martin, haciendo gala de su soberbia inteligencia emocional, deja huella en escenario que pisa, es de los pocos cantantes de rock en la actualidad que creo que le sea tan fácil meterse al público con sus guiños tipo el homenaje a Michael Jackson tocando en acústico Billie Jean, alternar entre piano, guitarra y Harmonica a la vez que se recorre el escenario unas 30 veces en todo el concierto para no dejar a nadie indiferente etc. Es una persona que se que disfruta haciendo lo que hace y es como un niño, le pone la fuerza necesaria en canciones como Lovers in Japan, Glass of Water, Lost o Viva la vida o Politik (esta última me sorprendió enormemente la puesta en escena) y el sentimiento en otras como Yellow, The Scientist o The Hardest Part. Estoy seguro que ver Coldplay hoy en dia supone lo mismo que fue en su día ver a los Beattles o a U2 en sus inicios. Es imposible no contagiarse del sonido y de la música que inspira el grupito Británico. Los problemas técnicos no nos afectaron tanto como dicen los periódicos (sinceramente creo que exageran con la crítica que he leído), ya que las dos primeras canciones tuvieron un par de cortes pero luego todo fue genial, y la gente que no pudo escucharlas bien se vinieron a la pista sin problemas.
En resumen, aunque las circunstancias en las que se planeaban en un principio esta experiencia en Diciembre que fue cuando compramos las entradas a ahora han cambiado bastante, ha sido la guinda un año increíble, una gran despedida con mi gran amigo Francis al que ahora más todavía echare de menos en el extranjero, pero quien sabe… igual nos vemos en otra ciudad que cautive o algún festival de música por Europa.
No hay nada más maravilloso como ver de vez en cuando que el mundo no termina en Despeñaperros, sino que es como la Cantina que sale en la primera peli de Star Wars cuando contratan a Han solo, lleno de “bichos” de lo más extravagante, porque todos somos muy diferentes y muy raros … y eso es genial genial :)
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