
Siguiendo la definición de la RAE, analfabeto es aquel que es ignorante, sin cultura, o profano en alguna disciplina, por lo que no sólo se refiere al que tiene los créditos que hacen falta para completar una carrera, sino al que carece de todo lo necesario para estar a la altura de la responsabilidad que se le exige como profesional que trate con otras personas: un mínimo de civismo, solidaridad y sobre todo empatía.
Después de tantos años estudiando el comportamiento humano, he llegado a la conclusión de que quizás un señor que esté trabajando en el campo, un inmigrante que se pasa el día de sol a sol en un semáforo vendiendo pañuelos o aquellos que trabajan por necesidades de la vida desde los 15 años, sean capaces de entender mejor y ayudar a las personas que lo rodean que un señor Excelentísimo Magnífico Tremendo Doctor Catedrático en Ciencias del Comportamiento. Ahora entiendo que para poder sacar una carrera basta sólo con aprobar el número de exámenes a los que uno debe presentarse. De esta manera, la universidad ha pasado en pocos años de ser el centro del saber y del pensamiento a una fábrica de títulos para el que pueda permitírselo.
Tampoco quiero decir con esto ahora que las carreras las den gratis en una tómbola, ni mucho menos, tener el culo plano después de tantas horas de biblioteca conlleva bastante sacrificio y esfuerzo. Todo el mundo hubiéramos deseado alguna vez estar en otro sitio mientras pasaban las horas incesante de estudio. Pero siendo la Psicología, que es lo que a mí me atañe, una ciencia íntegramente relacionada con las personas me sigue pareciendo muy pobre la ecuación de: trabajo por tiempo más dinero es igual a título universitario. ¿Dónde están reconocidas las habilidades sociales, el interés por las personas, la voluntad por ayudar y mejorar la vida de otros?
Quizás todo esté derivado de una mala política de gestión enfocada a fomentar el interés por promover habilidades pro-sociales desde que se entra en la universidad, o simplemente que a la mayoría de la gente de este mundo llamado 5º de carrera la competitividad los vuelve gilipoyas. No lo sé la verdad, pero aludiendo también las palabras de una profesora de este año al respecto, hay gente que realmente no se merece que les den el título por la responsabilidad que conlleva. Desde luego da que pensar cuando lo que más se escucha por los pasillos durante un año son cosas como “imagínate que va a la consulta de este/a una persona…. Que Dios le pille confesado!”
Para los que se licencian ahora y viven con ilusión el momento de ejercer su profesión por hacer algo realmente útil para la sociedad mi más sincera enhorabuena, pero sobretodo mucha suerte, porque nadar en contracorriente nunca es fácil. Para el resto que saben de más que no son así, les deseo que se alejen lo más lejos posibles de las personas y que se dediquen a usar el SPSS, al menos a los datos no les hace falta escucharlos.
3 comentarios:
Muy bien dicho Xexu!!! Un besito!! Ro
Me parece una gran verdad lo que acabo de leer y apoyo lo ke dices, yo se más de psicologia que una amiga ke estudia la carrera, nada más que por ser curioso con la mente humana y llevarme palos en mi vida
Muchas gracias a los dos por vuestro comentario. Es mi opinión y quizás no lleve razón, me gustaría no llevarla la verdad.
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